Sebastián.
escrito por SneraK a las 9:25 PM
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Sebastián.
Creo que te has dado el tiempo para encontrar esto.

NUNCA crei que lo harias

Gracias..

 
Ecología y Salud III
escrito por SneraK a las 3:15 PM
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Ecología y Salud III
Llegue atrasada como siempre, me siento. Saco el libro de Anatomia y su cuaderno y comienzo a estudiar anatomia, sin darme cuenta de lo que sucede a mi alrededor.
Tampoco lo escuchaba porque estaba con mp3 escuchando la clase de anatomia del dia martes.
No me miró mucho. Pena

Mi compañera de interrogatorios le coqueteo todo el recreo que tuvimos y el se hacia el interesado y no.
No lo entiendo.
Me interesan los estudios....luego lo demás....

Y creo que el proximo miercoles sera igual.

 
Ecología y Salud II
escrito por SneraK a las 3:13 PM
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Ecología y Salud II

Llego y mientras subía las escaleras para entrar al auditorio, comienzo a sonreír… era miércoles al fin de toda una semana de espera. Entro al auditorio y veo la sonrisa de tal persona y que junto con la mía me llené de timidez, ojalá no me haya puesto roja, aunque esto ocurre muy pocas veces. Había un asiento cercano, el mismo que había tomado el miércoles pasado y como siempre, saque el cuaderno me puse a mirar en que parte iban y a poner atención.

Nuestras miradas se encontraron de inmediato. Siempre él daba una mirada rápida mientras le hablaba a todo el auditorio desde la izquierda, hasta llegar a mí (derecha) y luego retroceder tres pasos en su metro cuadrado y hacer otra mirada rápida….y así sucesivamente. Pero esta vez no sentía tanta vergüenza y lo miré fijamente en toda la clase, vi que se intimidó, aunque ya lo sabia por examinar sus reacciones desde el primer miércoles, sé como reacciona a muchos estímulos y también sé en mayor parte que es una persona introvertida pero no por esto no le gusta el acercamiento con ciertas personas. Continuaba la clase y ocurría lo anteriormente dicho. Pero me comencé a sentir mal, una pena que no entendía..¿por qué?, no lo sé. Mientras lo miraba algunas lágrimas comenzaban a salir y decidí mirar a la pared antes de que se diera cuenta.

Mientras me escondía y esperaba a que estas lagrimas y mi rostro dejaran de llorar (sentada a un costado derecho), me di cuenta que la voz de tal persona en su rincón de metro cuadrado izquierdo, se iba cada vez haciendo mas fuerte…..se estaba acercado al rincón derecho y me miró…no pude desviar su mirada y me vio llorar…y como escondiéndose y no sabiendo que hacer después de ver tal escena se comenzó a rascar la cabeza y paró de hablar en unos instantes, no podía hacer más, no se iba a acercar a mi, subir unos seis peldaños y preguntarme que me ocurría.

Pasaron las dos horas de clases y el tiempo iba pasando. Mi compañera de interrogatorios obviamente lo iría a buscar como siempre así que preparaba mi mochila para retirarme cuando una de mis cercanas me pidió a que la acompañara a preguntarle algo a tal personaje sobre un trabajo que debemos hacer en grupo así que estuve al lado de ella mientras otras dos compañeras más además de la compañera interrogatorio le hablaban. Su mirada no se separaba, era primera vez que lo tenía a unos 30 cms de mí, vi sus ojos grises, su rostro detallado, su piel tímida y pálida y su leve sonrisa cuando entrecruzábamos nuestras miradas y su rápido cambio de mirada hacia otra compañera antes de callarse. Comenzaron a hablar de un tema que no había puesto atención, éramos cinco personas alrededor de el, y él desde su rincón izquierdo, dio unos pasos y se puso frente a mi mientras opinaba y contestaba las preguntas correspondientes a las inquietudes de mis compañeras. Yo no tenía ninguna pregunta, me quedaba callada mirando el suelo, mirando de reojo en qué momento me volvería a ver. Si inclinaba mi cabeza y miraba el pizarrón, a alguna compañera, él desviaba su mirada, pero mientras miraba el suelo y escuchaba lo que hablaban, su mirada estaba en mí. Y así la mayoría del tiempo.

Tenía mi pie izquierdo apoyado en uno de los escalones que daban en ese rincón, y él luego de ver esto, puso su pie junto al mío y no lo sacó más o solo hacia cambios de pies cuando ya comenzaba a ponerse incómodo, tal como yo lo hacia. Por primera vez lo tenia cerca de mi aunque fuesen esos grandes treinta centímetros, lo tenia cerca y lo pude ver. Y mientras él opinaba sobre el tema, cada vez se acercaba a mi silenciosamente, de ese gran espacio en el que estábamos separados retrocedió un paso para luego impulsarse y quedar a dos o cinco centímetros de mi constantemente porque si se hubiera quedado fijo creo que …mm no..no creeré nada…Y como decía…daba ese paso hacia atrás y luego estaba tan cerca de mi que escuchaba su respiración, lo sentí…..podía apoyar mi cabeza en su pecho en un solo instante….para luego en un segundo más, tenerlo cerca de mi y escucharlo nuevamente. No niego que hubo una vez en que se quedo fijo y que me incomodé tímidamente, pero yo solo lo miraba, no tenia nada que decir, solo esperaba a que mi compañera preguntará el asunto del trabajo. Hubo veces en que su acercamiento me dejaba paralizada, a veces abría sus brazos como para darme un abrazo, pero luego tenia que dar el paso hacia atrás para retroceder, ya que llevaba algo de tiempo muy cerca mío. Y así pasó entre 50 min a una hora en la que estuve …como comenté…”conversando silenciosamente con tal persona..”.. Estos detalles son los que hacen el cambio, de la rutina diaria …a llegar a disfrutar un día ….el día miércoles…como los otros que han pasado, y a esperar con paciencia e impaciencia el siguiente. Solo con estos pequeños detalles.

 
Ecología y Salud
escrito por SneraK a las 3:09 PM
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Ecología y Salud
Despierto, aunque hubiese preferido quedarme dormida, eso de dormir tres o cuatro horas diarias (cuando se puede dormir) es devastador, sobre todo cuando te levantas, o a veces despiertas de la nada horas antes de levantarte habitualmente pero otras te pasas de largo y lo único que quieres es que no llegue a sonar el despertador de nuevo. Hoy me desperté y como todos los miércoles, con el sueño acumulado del lunes y del martes. Esos días en que me levantaba “despierta”, cosa que los miércoles no ocurre y que deba dormir en la tarde o sino seria una zombi deambulando por la U y por el departamento y con esto mismo está claro que no daría ni el 5% de mis capacidades. Pero tengo una razón para levantarme los miércoles e ir a las 8:30 am a clases. No sé como llamar esto, es como comunicación psíquica entre yo y alguien x que no nombraré, pero esto no quiere decir que este enamorada o cosas por esa índole, sino que es algo no común y divertido que me hace estar todos los miércoles a la misma hora y en el mismo lugar.
El primer miércoles (que extraño fue ese día) no pasaba nada. Llegue atrasada unos cinco minutos y tuve que subir las escaleras del auditorio mientras todos se distraían y el profesor seguía haciendo clases, pero algo raro sentía dentro de mi, me estaban mirando, sentía que alguien me miraba, pero no por la razón de llegar atrasada y cortar el silencio que llevaba la clase en esos cortos cinco minutos.
Este sentimiento o intuición lo deje de lado, puede que sea solo paranoia y listo, pero no, una de mis compañeras me comentó que en ese primer día de clases, X se detuvo, cambió su rutina diaria de hablar y hablar y se quedó mirando mientras yo subía las escaleras. Eso me dio risa pero una risa tímida porque no sabía que ocurría, era primera vez que conocía a X pero en él existe algo extraño. Cosa que me hizo además de escribir y poner atención a la clase, ver sus reacciones, movimientos, como pensaba, que miraba, sentía…hasta su respiración. Y ver que cada cierto tiempo inclinaba su mirada a la parte mas alta del auditorio a un costado derecho, donde estaba yo y solo yo…y luego movía su cabeza rápidamente, como si estuviera escondido. La armonía de ese momento fue brutalmente detenida primero por las consultas bruscas que emite una compañera y hacia que el hilo de nuestra mirada escondida se fuese por algunos instantes, como también el tiempo. Maldito tiempo, a veces sirves tanto pero en las mejores situaciones o momentos deberías desaparecer.
Y así…el primer miércoles había acabado.
Segundo miércoles, clases como siempre y yo llegando atrasada los mismos cinco minutos como de costumbre, no sentí nada extraño, este día fue algo parecido al primero, llegue y había un asiento cerca al costado derecho así que me senté, tome el cuaderno y comencé a escribir y a poner atención. Mientras veía como avanzaba la clase, me dedicaba como de rutina ver a este personaje, siempre estaba en un metro cuadrado del costado izquierdo del auditorio, y caminaba pasos leves hacia delante y atrás. Se rascaba la cabeza cuando pensaba en lo que diría cada cierto tiempo, pero no sonreía hasta cuando algún tema interesante aparecía y lo hablaba como si fuese lo único que lo llenara. No se dio cuenta cuando había llegado, porque no fui la única atrasada en ese momento así que me senté y me quede callada como siempre.
Su mirada me encontró y la mía también, pero esta vez me sentí tímida y no era capaz de contestarle la mirada por mas de cinco segundos porque sabia que me sonrojaría, o me empezaría a tocar el pelo para hacerme la tonta. Pero me di cuenta, y no producto de mi paranoia sino que también tengo personas que lo confirman y que les dije, que por favor se fijaran
Tal persona con la que tenemos esa conexión, además de sonreír cuando comentaba algún tema de su agrado, sonreía y se escondía en su metro cuadrado cuando yo me hacia la tonta y me tocaba el pelo por la timidez como también vergüenza que sentía en esos cinco segundos del cruce de nuestras miradas, y él hacia algo parecido. Esto fue lo que más me gusto de este día y que al terminar la clase además de comenzar a rascarse la cabeza (pensando en algo) y a acercarse a mi asiento, una compañera comenzó su interrogatorio de preguntas y a buscarlo para entablar una conversación cosa que duro unos diez minutos, pero en ese tiempo decidí irme y dejar que el momento de extraño que tengo con él, continuará tan escondido y tímido como el primer miércoles, asi que, me retiré.
Hoy tercer miércoles y terminando recién de salir de clases y tener una silenciosa conversación de una hora con tal persona. Me decidí a escribir esto, tenia que dejarlo en algún lugar, no solo podía estar en mi mente acumulándose cada miércoles que ha pasado. Llegue a clases quince minutos atrasada debido a que en el momento en que me desperté me quedé pensando en nada mirando el techo de mi pieza.
 

Neko